Emilio González Déniz es un contador de historias, que unas veces ejerce como novelista y otras como espejo de lo inmediato para no tener que escribir tantos libros. Como vive en Canarias, tierra de míticos canes, hay una parte de su mundo literario que él llama Bardinia, refiriéndose a la raza de perros bardinos propios de estas islas y a la vez comparando los comportamientos humanos con la más instintiva ferocidad animal.