El Ídolo de Tara supone un emblema y un recuerdo tangible de la historia de los antiguos pobladores canarios. Una pequeña escultura de terracota y almagre descubierta de finales del siglo XIX y que supuso el hallazgo de uno de los motivos más venerados de la cultura precolonial.
Su nombre se debe al supuesto lugar donde se encontró, en la región de Tara, ubicada en Telde.
Sin embargo y después de una serie de sucesos, se ha creado alrededor de unos manuscrito de Chil, la teoría de que la estatua fue encontrada en Gáldar.
Descripción
La representación de la fertilidad es el motivo de esta pequeña escultura en posición sedente, con extremidades desproporcionadas que glorifican el culto a la gestación y a la vida.
Las venus, son una herencia artística de la influencia nativa que tendrían los pobladores de las islas, en la que las mujeres de caderas anchas eran las más propensas a quedar embarazadas y dar descendencia a los líderes o guerreros de las tribus.
Lo que nos indica que se trata de una venus es que, al margen de las extremidades voluptuosas, las pequeñas señales que marcan las fosas nasales, el ombligo y la vulga, nos facilitan el esquema radial sobre el que gira el mensaje y la iconografia de la figura.
Está realizada terracota y almagre, materiales que se conseguían con facilidad en la mayoría de zonas de la isla. Además fue bruñida para darle brillo a la figura, un técnica que solo manejaban los primeros artesanos del neolítico.
Sus dimensiones son 26 de altura por 24 de ancho, una medida que se corresponde con los ídolos que veneran la fertilidad, donde es casi igual el tamaño de la anchura con la altitud de la figura, una proporción que habla de la importancia de la mujer en la cultura precolonial canaria.
Historia de un hallazgo
Gregorio Chil y Naranjo, descubrió el ídolo de Tara supuestamente en las excavaciones de finales del siglo XIX, concretamente en 1887.
Uno de sus manuscritos arrojó que la zona del hallazgo fue Gáldar y que fue donada al museo Canario a principios del siglo XX y sin apuntar el lugar concreto del descubrimiento.
Pero en los archivos del museo no se habla de ninguna donación por parte del Dr Chil, sino de un legado en el testamento del historiador.
Posteriormente el manuscrito fue releído y en la sección de cerámicas se indican 4 figuras que forman un ídolo que procedían de Gáldar, un dato que aporta más misterio e incertidumbre sobre el hallazgo de esta figura.
Ídolo antes, icono después
El ídolo de Tara corresponde a uno de los mayores iconos de la cultura ancestral canaria, donde los astros y las leyes de la naturaleza guiaban a los primero pobladores de unas islas llenas de magia y vitalidad.
Esto representa esta figura que, junto a varios monumentos naturales más del archipiélago conforman un catálogo de iconos que se encuentran muchas de las referencias tanto de marketing como históricas de Canarias.
En términos generales, el ídolo de Tara sigue formando parte de un sentir cultural muy grande como el que tienen todos los canarios hacia los orígenes de su tierra.