José Manuel Santana pregonó las fiestas de San Pedro de La Atalaya de Guía

La plaza de San Pedro de La Atalaya acogió este pasado sábado, el pregón anunciador de las fiestas patronales del barrio guiense, que estuvo a cargo de José Manuel Santana.
El pregonero comenzó indicando que “La Atalaya; para aquellos que tenemos nuestras raíces y orígenes en este barrio, cabe hoy en día, bajo el término correcto, de atalayero, de utilizar este gentilicio para indicar cual es nuestra procedencia. Pero tenemos la inmensa fortuna de poder utilizar la propia palabra “atalaya”, para nombrarnos de dónde somos, pues este termino era el título que se otorgaba a las personas, que apostadas en lugares donde podían guardar una gran extensión de territorio, eran las encargadas de vigilar cualquier invasión que amenazara la seguridad de sus pueblos”.
También señaló que “A mis padres, a mis abuelos, a muchas de las personas que están aquí esta noche, les tocó vivir la época en la que La Atalaya comenzó a crecer y desarrollarse hasta lo que es hoy en día. Tiempo, en el que las calles eran del color de la tierra, y en la que la solidaridad entre los vecinos les permitía poco a poco ir saliendo adelante. Era de destacar, como aquellos que tenían un negocio, nuestras añoradas tiendas de aceite y vinagre, contribuyeron al bienestar de las gente de este barrio, permitiendo las compras aplazadas, un mes sí y otro también, más allá del simple trato comercial, eran amigos y vecinos de quienes diariamente accedían a sus negocios”.
José Manuel Santana recordó su infancia en las calles de La Atalaya, con los juegos infantiles y los habituales mandados a las tiendas de aceite y vinagre del barrio.
Así indicó que “También se podía ir a ca’Anita, a ca’Gloria, a ca’Lucíita, a ca’Vitorianito, a ca’Nena, a que te pelara Dominguito, Emilio, Jose, a ca’Maribel a ca’María, a ca’Roberto el herrero, a ca’Pepe Juan, a ca’Juanito, la relojería San Pedro, medalla de oro de la ciudad de Guía. A comprar el periódico a ca’Brigidita, a que te subiera el vuelto Zoila, a que te hiciera un vestido María Angelina, a comer churros a ca’Ignacio o un perrito a ca’Eudelia, y así una lista interminable que nos tendría toda la noche”.
José Manuel Santana finalizó su pregón manifestando “¡Atalayeros!, ha llegado el mes de junio, las banderas están tendidas en las calles, vivamos estos días con emotividad y felicidad, manteniendo el recuerdo y la presencia de los que ya no están con nosotros, enseñando a los más jóvenes a descubrir su historia y sus raíces y, a que compartan entre todos estos momentos”.
