Flexibilidad:
La flexibilidad mental hace referencia a la no rigidez mental en los planteamientos conceptuales que tiene una persona. En un entorno en continuo cambio como el actual se requiere de cierta ductilidad para afrontar los cambios y retos de la vida, para comprenderse y comprender a los demás, para establecer mejores relaciones. En resumen: para convivir y crecer desde el punto de vista personal.
Referente a la citada competencia básica podemos decir que:
1.- Cuanto más rígida es una persona, más estrés sufrirá cuando se enfrente a los cambios que potencialmente se pueden presentar.
2.- Hay una relación entre flexibilidad y la capacidad de suscitar sentimientos positivos y reducir los negativos.
3.- No debemos confundir la flexibilidad con la impasibilidad ante los cambios. La impasibilidad ante los cambios se refiere a la supresión de las emociones para simular un estado de equilibrio confundido como inalterabilidad, que es un equilibrio fijo, mientras que la flexibilidad emocional conduce a un equilibrio dinámico en el que el individuo se adapta emocionalmente a diversas situaciones.
4.- La flexibilidad emocional aumenta si potenciamos nuestra actitud positiva, permitiendo percibir los cambios como oportunidades y retos, aunque sean costosos de implementar.
5.- La flexibilidad se puede entrenar tanto a nivel cognitivo, emocional y actitudinal.
Entrevista a Shlomo Breznitz
Breznitz estudió psicología en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde obtuvo una licenciatura en 1960, un MA en 1962 y un doctorado en 1965, consagrándose como la primera persona en recibir un doctorado en el nuevo campo de la psicología en Israel.
Desde 1969 hasta 1971 ha brindado sus servicios como consultor para la Fuerza Aérea de Israel asesorando sobre “los problemas del estrés”. Fue el director fundador de la Ray D. Wolfe Center for Study of Psychological Stress en la Universidad de Haifa en 1979. También se ha desempeñado como profesor de psicología en la Lady Davis y ha colaborado como profesor en la London School of Economics, Berkeley, Stanford, Rockefeller University e institutos nacionales de salud. Como científico ha colaborado con el Instituto Nacional de Salud Mental de Washington D.C.
